



Este CAT reivindica Ripoll como cuna de Catalunya. Durante los siglos X y XI dejaron su impronta en Ripoll personajes tan emblemáticos como Guifré el Pelós, conde de Barcelona, El Abad Oliba, obispo de Vic y abad de Cuixà, Ripoll y Montserrat, y Gerbert de Orlhac, erudito nacido a Occitània que se formó en Ripoll y que aconteció Papa con el nombre de Silvestre II. El CAT subraya la gran importancia de Ripoll a la época medieval.
El Ripollès es una comarca situada al norte de Catalunya, entre el Pirineo y el Pre-pirineu, tiene una extensión de unos 1031 km cuadrados. La villa de Ripoll es la capital del Ripollès, situada entre el cruce del Ter y Fresser.
Históricamente los orígenes están estrechamente vinculados al Conde Guifré el Pelós, quien según una leyenda creó la señera y el monasterio benedictino de Santa Maria, con un importante peso en la historia de Catalunya, por su poder político, religioso, económico y cultural. Pero la personalidad ripollesa se ha forjado también con el trabajo del hierro, la fabricación de armas de fuego, de tanto prestigio en cualquier parte del mundo.
Como todo el mundo sabe, en Ripoll se encuentra uno de los monumentos más importantes de Catalunya, no sólo por su arquitectura, sino también por su significación histórica, hecho corroborado al final del s.XIX, cuando surgío la frase célebre de Ripoll “cuna de Catalunya”. A la vez, uno de los mejores escritores catalanes de todos los tiempos, Mossèn Jacint Verdaguer, en la obra Canigó, hace una magnífica descripción de la portalada del monasterio altamente dicha “La Biblia en Piedra”.
Pero, además, si nos paseamos por el centro de la villa descubriremos edificios modernistas y de interés arquitectónico, que fueron edificados en un momento de progreso e industrialización.